Editorial

Aquí, en este rincón de internet, se intentará observar el deporte desde otra óptica. No habrá análisis sobre cuestiones reglamentarias o tácticas del juego. Tampoco nos interesaremos por Lionel Messi, ni por Cristiano Ronaldo, ni por nada que tenga relación con ese espectáculo que se convirtió, lentamente, en una matriz más de la industria del entretenimiento. Nos seducen más –siempre nos sedujeron más– los antihéroes que los héroes.

Sí nos interesaremos en explorar la real dimensión que tiene un equipo, un campeonato o una carrera en aspectos sociales, políticos, culturales e incluso económicos de un país. Desde los grandes acontecimientos hasta las mínimas historias; desde guerras hasta paces. En las más importantes de las ciudades y en los pequeños pueblitos de países lejanísimos.

Este portal –como cuando comenzó, allá por marzo de 2008– estará abocado a relatar sucesos que se gestaron en un estadio y repercutieron en una nación. Así, el gol que celebran víctimas y victimarios, el nocaut que sacó a un boxeador de la miseria en pleno crack del ‘29 o esa corrida que le ganó al tiempo y a la muerte tendrán su lugar. En síntesis: la página se propone ser un reducto de horrores y noblezas relacionadas al deporte. Un espacio de denuncia, también. Pero sobre todo, un recinto para rescatar a los olvidados y reivindicar a los derrotados.