Siria: el deporte también entró en guerra

Por Agustín Colombo *

Antes de que empezara la guerra civil, Abdel Baset Saroot era un arquero como cualquier otro: jugaba en el club Al-Karamah, de la ciudad de Homs, y en la selección sub 20 de Siria. Pero en el 2011, cuando su país se convirtió en un gran campo de batalla, su vida dio un giro inesperado: junto a otros futbolistas decidió abandonar las canchas y tomar las armas para terminar con las más de cuatro décadas de tiranía de la familia Al-Asad.

En pocos meses, el arquero que buscaba clasificar a los Juegos Olímpicos de Londres se había transformado en uno de los líderes y principales oradores de su ciudad, bastión de los rebeldes y hoy una de las más devastadas –junto a Aleppo- por el conflicto sirio. Protagonista del documental Return to Homs, del director Talal Derki, a Abdel, el ejército oficialista le mató a sus cuatro hermanos y a un tío.

El gobierno de Bashar al-Asad –quien asumió la presidencia tras la muerte de su padre, en el 2000– ofrecía una recompensa de 20 mil dólares por la cabeza de Abdel. Él se mudaba entre tres y cuatro veces por día para no caer en las redes de los servicios de inteligencia. Y mientras tanto, como muestra el documental de Derki, desde el interior de las casas destruidas de Homs, hacía huecos en las paredes para apuntar con su AK-47 a los blancos enemigos. Por estos días, no se sabe fehacientemente si sigue vivo.

Homs

En los casi cinco años de guerra civil, según la Asociación General de la Juventud y el Deporte, murieron en Siria al menos 217 deportistas. En la lista figuran el campeón de karate Mohammad Al-Asmar, el ex campeón de boxeo Ghiath Tayfour, asesinado por opositores por integrar las fuerzas de seguridad del gobierno, y la jugadora y entrenadora de básquet Nour Aslou, un caso que se difundió en varios países del mundo.

La mayoría de los caídos son futbolistas. El primero fue Mahmoud al-Jawabra, asesinado por la policía en marzo del 2011, cuando los jóvenes sirios se contagiaban de la Primavera Árabe y pedían, en manifestaciones pacíficas, libertades políticas y el fin de la corrupción encarnada en la figura de al-Asad. La muerte de Al-Jawabra y de otros manifestantes fue la mecha que encendió esta guerra múltiple –entre el gobierno, grupos insurgentes y la organización del Estado Islámico– que expulsa a los sirios de su propia tierra. Iyad Quaider, defensor del Al-Wahda, también integra la lista de caídos; según el Centro de Documentación de Violaciones en Siria fue torturado y asesinado por el régimen de al-Asad.

El fútbol, como el país, está partido en tres: la selección, que va primera invicta en el grupo E de las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 -tres partidos ganados, 13 goles a favor y ninguno en contra-, es acusada de servir al gobierno de al-Asad. La culpan de generar, hacia afuera, una sensación de normalidad en un país anormal.

seleccion-nacional-futbol-siria-posa-foto-grupo-antes-2011-coinciden-copa-asia-futbol-grupo-b-contra-japon-doha-rf_375631

En contraposición, hay centeneras de futbolistas que se exiliaron y que quieren demostrar que el fútbol sirio no tiene nada que ver con el equipo que compite “en nombre del régimen”, como aseguran en la autodenominada Selección Nacional Siria Libre, que juega en el limítrofe Líbano con una camiseta blanca y negra y una bandera con tres estrellas en lugar de dos.

Al otro lado del Mediterráneo, en Turquía, el país donde murió Aylan, el nene de la foto que conmovió al mundo, se creó una federación de fútbol paralela que intenta representar a Siria con una camiseta verde, a diferencia de la roja que utiliza históricamente el equipo nacional, al que ellos llaman “la selección criminal”. Los colores y los símbolos sirios, como todo en ese país destrozado, son también un factor de disputa.

* Nota publicada en la edición impresa del diario Perfil, el domingo 13 de septiembre del 2015. 

Author:

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>